sábado, 11 de julio de 2015

Entrevista a Luis Abelardo Nuñez

(Mario Castro, corresponsal/Tokio, Japón).- 

Después de combatir un cáncer a la piel con un tratamiento ambulante de quimioterapia al que se sometió durante cuatro meses, el compositor criollo Luis Abelardo Takahashi Nuñez
dice sentirse: "Como nuevo, y listo para el segundo round, oiga usted.
Porque como se dice en nuestra marinera, "No hay primera sin segunda, ¿No le parece?".

Vital a pesar de la enfermedad y de sus 75 años, el creador de la marinera "Sacachispas" dijo a El Comercio que los doctores le han dado tres meses de descanso, antes de reiniciar nuevamente las sesiones de quimioterapia.

El tratamiento, busca eliminar del todo un melanoma en segundo grado, cáncer que se manifestó a través de varios tumores de diversos tamaños que le fueron extirpados del rostro, el cráneo y alrededor de ambas orejas, en
dos operaciones quirúrgicas.

"Terminé el tratamiento en agosto y debo reiniciarlos a fines de noviembre", explico el fundador de la Peña Tricolor, entidad cultural que ha puesto a funcionar en estas islas.

Residente en Japón desde 1996, tiene confianza en superar la enfermedad. "El hombre tiene que tener fe, sino, está perdido. Y yo tengo fe. Además, si durante toda mi vida no puedo decir que me he portado bien, tampoco me he portado mal", asegura.

Lejos de estar inactivo, Takahashi Nuñez asegura haber aprovechado estos cuatro meses "de descanso obligatorio", para terminar el último libro que está escribiendo.

"Está en etapa de corrección, casi listo para mandarlo al Perú a que lo impriman. Se llama "Los huacos silvadores de Tungula" que solo existen en Batan Grande, una localidad cercana a Ferreñafe, mi tierra. Veremos pues, si puedo celebrar la publicación del libro el próximo 22 de noviembre, cuando debo apagar 76 velitas".

El Comercio

miércoles, 27 de mayo de 2015

CON NUESTRO SUEÑO (Tondero) Autor: Manuel Llancari Cuba

CON NUESTRO SUEÑO

(Tondero)
Autor: Manuel Llancari Cuba

Tus raíces son eternas
milenario, algarrobo
recorriendo nuestras venas
heredamos tu tesoro

Sigue viva la Cultura
centenaria persistencia
nuestras raíces perduran
en fecunda resistencia

Sigue viva la Cultura
centenaria persistencia
nuestras raíces perduran
en fecunda resistencia
siiiiiiiiiiiii…………………….
Te voy hacer un vestido
con una paz verdadera
rojo blanco encendido
con libertad duradera

Llampallec son los abuelos
de nuestro canto Mochica
se baila hasta en el cielo
bebiendo la rica chicha

Con nuestra fe construimos
la patria de nuestro sueño
con nuestro canto escribimos
la gloria de nuestro pueblo

Con nuestro sueño seguimos
de Ferreñafe a Reque
con nuestro sueño vivimos
Chiclayo y Lambayeque

Interpretación del grupo Llampayec 


domingo, 19 de abril de 2015

La Zaña - baile popular de la ciudad de Zaña

La "zaña": una aproximación

Fuente:
Lambayeque: cultura popular e identidad
Pedro Delgado Rosado
Chiclayo : Centro de Estudios Sociales “Solidaridad”, 1982 [mimeografiado]

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funérailles d'un negrillón á la mampuestería, prés Trujillo 
(ritual de angelito practicado con distintos matices, en la región costeña y andina)
(Charles Wiener.  Voyage au Pérou et en Bolivie (1875-1877).  París, 1880,  p. 95)


(pp. 32-33)

"Zaña"


Quien ha estudiado el lundero zañero, así como el tondero ha sido nuestro conocido decimista nacional Nicomedes Santa Cruz Gamarra. En uno de sus cuatro artículos que le conocemos, titulado “El lundú en Zaña”.

El mismo Santa Cruz opina que la "zana” es hija del "lundú” angolense y madre del "tondero”. Para ello se basa en la letrilla de la "fuga" de la "zaña", que dice: ,

Al lundero le da,
Al lundero le da,
Al lundero le da, ¡zaña!
Al lundero le da,

Agrega que que así como al bailarín de la rumba se le llama "rumbero” al de la cumbla “cumbiambero”, al de la guaracha "guarachero”, así también al bailarín del lundú se le llama “lundero”.

Hace la aclaración que se puede decir “lundero”, “undero” o “arundero” y que la danza "landú” puede también escribirse "lundú” o “londu” “ludum” o “londú”, palabra que ha derivado ahora en “landó”

Sostiene Nicomedes Santa Cruz que cuando en 1720 se produjo la inundación de la ciudad de Zaña, ya el “lundú” se había folklorizado, dando origen a la “zana”, perdiendo quizá algo de su esencia coreográfica inicial, pues en Luanda, su cuna, capital de Angola, cumplió un sano y edificante cometido ritual.

Este baile fue combatido por los sacerdotes católicos porque sus letrillas habían devenido en una burla a la liturgia cató1ica y desde el púlpito se pregonó que las dos tragedias que le sucedieron a la ciudad de Zaña (el saqueo e incendio por el pirata flamenco Eduardo Davis el 4 de marzo de 1686 y la inundación del 15 de marzo de 1720) se debieron a un "castigo divino” contra esa "danza maldita” añadiendo que después de la inundación desapare por siempre la “zaña” y hace su aparición el tondero (28)

En resumen: Los negros africanos traen al Perú el baile lundú , -que era del país de Angola, y que en el proceso de aculturación que sufre el lundú en el Perú, encontramos que desde el siglo XVII ya existía en la Villa de Santiago de Miraflores de Zaña el baile llamado lunde o "zana”, o si se quiere, el lundero de zaña. Y es en el siglo XVIII donde el lundero se va a transformar en tondero. Por con, siguiente, el proceso histórico de este baile ha sido así: lundú -lundero - zaña - tondero.

Por su parte, Roberto Mac-Lean y Estenós nos ha escrito:

  • “En un proceso que se ha llamado de “adicionamiento y superposición” el negro, al adaptarse a nuestro ambiente socio-geográfico, ni pierde sus características, ni las sustituye si no que añade otras nuevas a su espíritu. Las adiciona y las superpone. A sus rasgos característicos -entre ellos música y coreografía- el negro añade los rasgos distintivos del criollo -burla y sátira- y por eso se vuelve irreverente y hasta irreligioso. Producto de ese espíritu es la “saña”, canción profano-religiosa burlesca y -satírica, protesta disfrazada de ritmo sui-géneris y así llamada porque surgió en esa gran ciudad colonial que fue Zaña, destruida por una inundación pavorosa" (29).

Tanto Roberto Mac-Lean como Nicomedes Santa Cruz nos dicen que -la "zaña" tenía una estructura tripartita: glosa, dulce y fuga. El primero añade: 1) la "glosa" con un contenido satírico y burlesco, producto de la adaptación; 2) el "dulce”, voz preventiva y anunciadora, enlace entre el antecedente y el consecuente; y 3) la "fuga”, desbordante y tremenda.

En lo que respecta a las "zañas" es sabido entre nosotros que existe una canción muy difundida y conocida, ya que inclusive ha sido llevada al disco; pero ella no es la única, en nuestro constante indagar nos hemos encontrado con tres nuevas muestras de esta canción, motivo que nos obliga a transcribirlas para conocimiento de nuestro pueblo. (Véase Anexos Nrs. 2 al 5).

Está demostrado que las canciones entonadas por la gente morena que radica en la ciudad de Saña, eran Irreverentes, irreljgiosas, satíricas y rumbonas. Una muestra más la tenemos en la siguiente canción donde hacían intervenir hasta los mismos santos:

Estaba Santa Lucía,          Al lundero le da,
bailando con San Alejo,    Al lundero le da,
y el demonio le decía:        Al lundero le da, ¡zaña!
¡ajusta viejo cangrejo!       Al lundero le da,

En opinión de Nicomedes Santa Cruz esta canción se gestó en la gente negra de Zaña, debido a los abusos que cometieron contra el os. Y en opinión de Sinesio López Jiménez: "La saña y el tondero, canciones y danzas de origen negroide, expresan las peculiaridades del criollismo negro. La saña, cuyo nombre deriva de la ciudad colonial de Zaña, es una cactón profano-religiosa , burlesca y satírica, y es al mismo tiempo una protesta disfrazada de ritmo sui-generis” (30)

Estas características de nuestra canción norteña obedecen, posiblemente, a lo que el mismo Sinesio López señala:

  • "A la sensualidad tropical, el negro añadió la burla y la sátira criollas, fusión que lo tornó irreverente e irreligioso. Esto sucedió especialmente con los negros de hacienda" (30)
Es tan cierto lo manifestado por Sinesio López que Nicomedes Santa Cruz, en su libro "Cumanana" le dedica una décima la ciudad de Zaña y en la cual pone de manifiesto el carácter irreligloso, profano y satírico del negro frente a la liturgia y al clero, llegando a situaciones de herejía y burla, (32).



Notas:

(28) Ibidem. P. 57-58 [“Vida y pasión de la cultura en América”, p. 34. Talleres Gráficos P.L. Villanueva S.A. Lima, 1969]
(29) Mac-Lean y Estenós, Roberto.- “Negros en el Nuevo Mundo”, pp. 136-137. Editorial PTCM S.A. Lima, 1948
(30) López Jiménez, Sinesio.- “De lo criollo aristocrático a lo criollo popular”. En Revista “Marka” N° 159, año VI, p. 39. Lima, 12 de junio de 1980
(31) Ibidem. P. 39(32) Véase “Cumanana” de Nicomedes Santa Cruz, pp. 25-26. Librería Editorial Juan Mejía Baca, Lima, 1964.



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(pp. 54-55)


Anexo N° 2

Zaña

(Glosa)
Yo te vide persignar 
mis ojos fueron testigos (una voz) 
mis ojos fueron testigos (coro)
¡Quién te pudiera besar 
donde dices "enemigos” (una voz) 
donde dices "enemigos” (coro)

(Dulce)
Ay, dime mamititita 
dónde has estado (una voz) 
que todita la noche 
yo te he buscado 
yo te he buscado (coro)

( Fuga )
Al lundero le da,
Al lundero le da,
Al lundero le da, ¡zaña!
Al lundero le da…

Esta primera muestra de la canción “zaña” o “saña” la hemos encontrado en el libro “Negros en el Nuevo Mundo” del Dr. Roberto Mac-Lean y Estenós. p, 138. Editorial PTCM S.A. Lima, 1948.



Anexo N° 3
Zaña

(Glosa)
Negrita, si tienes maña 
no me la des a entender, 
porque te voy a poner 
como el terremoto a Zaña..

(Dulce)
Para que vas y vienes 
a la botica,
si el dolor de cabeza 
no se te quita.

(Fuga )
Al lundero le da,
Al lundero le da,
Al lundero le da, ¡zaña!
Al lundero le da…

Esta segunda muestra de la canción “zaña” la recogimos del artículo de Nicomedes Santa Cruz Gamarra titulado “La Villa de Santiago de Miraflores de Zana”, el cual fue publicado en el "Suplemento del diario “La industria”. Bodas de Plata. Sección III, p. 7. Chiclayo, 17 de febrero de 1977.


Anexo N° 4
Zaña

(Glosa)
Vino que del cielo vino,
Tú me tumbas, tú me matas
Tú me tumbas, tú me matas…
Tú me haces andar a gatas,
pero yo siempre te empino
pero yo siempre te empino…

(Dulce)
Dime de dónde vienes
a esta hora
vengo de la pampa
de segar totora…

Qué tienes en el seno
que huele tanto
azafrán de Castilla,
romero santo.

(Fuga )
Al lundero le da,
Al lundero le da,
Al lundero le da, ¡zaña!
Al lundero le da…

Esta “zaña” era cantada por don Manuel Quintana Olivares, más conocido como el “Canario Negro”, quien debió aprenderla muy de niño y en la propia ciudad de Zaña de fines del siglo XIX. la información de esta “zaña” la hemos tomado de Nicomedes Santa Cruz al escribir en “Lundero” N° 1. Suplemento Cultural de “La Industria”. Chiclayo, domingo 30 de abril de 1978, p. 3, un artículo titulado precisamente “Lundero”


Anexo N° 5
Zaña

I
Acaba de dar, acaba
reloj de la catedral
que estoy contando las horas
que ausente mi amor está

II
Dime de dónde vienes
que son las cinco
Vengo de oír la misa
de San Francisco

III
Al lundero le da,
Al lundero le da,
Al lundero le da, ¡zaña!
Al lundero le da…

IV
Para qué anadas tú diciendo
que me quieres, que me adoras
si en volviendo las espaldas
de cualquiera te enamoras

V
Dime qué sacaría
yo con quererte,
hacerme desgraciada
hasta la muerte

VI
Al lundero le da,
Al lundero le da,
Al lundero le da, ¡zaña!
Al lundero le da…

Esta es la cuarta y última muestra de otra “zaña”, que es la más conocida, puesto que forma parte del repertorio profesional y más de un cantante la ha llevado al disco.




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Video

Zaña
(Anexo N° 4, con letra más completa, de Manuel Quintana Olivares, c. 1910)
Alicia Maguiña

Programa "El rey de la jarana", producido por José Durand, dedicado a Augusto Ascuez.
Telecentro, 1979
Participan: Augusto "El Curita" Gonzáles, Luciano Huambachano, Abelardo Vásquez, Oscar Avilés, Carlos Hayre, Arturo "Zambo" Cavero, Pepe Villalobos, Lucy Avilés, Alicia Maguiña, etc.
subido por 



Vino que del cielo vino,
tú me tumbas, tú me matas
tú me haces andar a gatas,
pero yo siempre me empino

Dime de dónde vienes
a esta hora
vengo de la pampa
de segar totora…


Dime que sacaría
yo con quererte
hacerme desgraciado
hasta la muerte

Al lundero le da,
Al lundero le da,
Al lundero le da, ¡uju!
Al lundero le da…

Estaba Santa Lucia
bailando con San Alejo
y el demonio le decía
¡ajusta viejo cangrejo! 

In il nomine patris
ora pro nobis,
seculum seculorum
misere nobis

Que llevas en el seno
que huele tanto
azafrán de Castilla,
romero santo.

Al lundero le da,
Al lundero le da,
Al lundero le da, ¡uju!
Al lundero le da…



Zaña 
(Anexo N° 5)
Jesús Vásquez



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Enlaces

Estudio sobre un canto norteño con diversas denominaciones (antiguo cantar "Baile tierra", "Zañero", "Zaña", "Saña", "Lundero", " Lundero le da")... o los eslabones de una cadena - José Félix García
Versión de zaña de los Hermanos Zañartu (Anexo N° 5)Renace "El lambayecano" - Luis Rocca Torres

viernes, 3 de abril de 2015

Discutían los metales - Décima

Discutían los metales

Discutían los metales
por ¡su peso y su valor,
cuál de ellos es mejor
estando en sus minerales

1

La plata habló por delante
- ¡Me conoce el mundo entero,
de mi se hace el dinero
y objeto elegante!
Dijo el níquel al instante:
- ¡Nosotros somos iguales:
ante el plaqué que más vale
valgo yo como el platino!
Entre ordinario y fino
discutian los metales.

2

El cobre también habló
en esta competencia,
diciendo: "Tengo paciencia,
más que el bronce valgo yo".
El dublé le dijo: -¡No,
yo me creo superior!
El estado, con rigor,
no quiso quedarse atrás,
encontrándose capaz
por su peso y su valor.

3

Llegó el azogue corriendo,
diciendo: -¡Yo soy movible,
de todo soy increíble,
como agua me estoy moviendo!
"Cuando me estoy reditiendo*
-dijo el plomo con honor-
tan sólo con mi calor
sueldo a la lata y al sin**
cuál de ellos es mejor.

4

Luego dijo el aluminio:
-¡Me conoce el mundo entero!
y le responde el acero
¡En mi dureza me afirmo:
las herramientas, con tino,
siendo aceradas más vale!
-¡Con el oro no se iguale
porque no entra en porfía,
ganar al oro querían
estando en su minerales! ...

*Derritiendo
** Cinc

Fuente: Procede de Zaña. Comunicó Medardo Caján en 1960. (La décima en el Perú - Nicomedes Santa Cruz)

En mi casa tengo un loro - Décima

EL LORO
(décima)

En mi casa tengo un loro
Que lo quisiera matar
La culpa no la tiene el loro
Sino el que le enseñó hablar


I
Es un genial hablador
Y se los voy a contar
No se dónde pudo pasar
Ni quien fue su domador:
Él no conoce rubor
Ni vergüenza, ni decoro,
La palabra es su tesoro
Que la aprendió de la gente
Sin que sea mi pariente
En mi casa tengo un loro


II
Muy de urgencia me fue a ver
Con sotana, el señor cura
"Brando"…¡llama una mujer!
Me dijo este caradura
¿se imaginan la postura
Que yo tuve que adoptar
Para poderle explicar
Su conducta, al sacerdote?
No tiene quien lo soporte
Que lo quisiera matar.


III
Mi suegra con gran relajo
A bañarse fue a la ducha
Desde arriba se escucha:
¡jabónate más abajo!
Con todo este desparpajo
Que habla este bendito loro,
Y todavía hace coro
A todita su insolencia
Meditando con paciencia,
La culpa no la tiene el loro


IV
El otro día, a mi esposa,
Llegó a verla una señora
¡te busca doña Isidora…
La vieja flaca chismosa!
Ya mi paciencia rebosa
Este grosero animal
Y cuando lo iba a matar
Me suplica Teodoro:
No tiene la culpa el loro
Sino el que le enseñó hablar.

Fuente: Procede de Zaña. Comunicó Medardo Caján en 1960. (La décima en el Perú - Nicomedes Santa Cruz)

NICOMEDES SANTA CRUZ Y SUS HUELLAS EN ZAÑA

NICOMEDES SANTA CRUZ  Y SUS HUELLAS EN ZAÑA



Autor   texto: Luis Rocca Torres
Fotografía: Sonia Arteaga
Museo Afroperuano de Zaña
Artículo publicado en Diario La Industria-Chiclayo, Domingo 3 de Junio 2012

Nicomedes Santa Cruz es considerado uno de los principales artistas latinoamericanos del siglo XX. En sus obras  hizo valiosas referencias a la ciudad de Zaña, ubicada en la costa norte del Perú,  pero muy poco se conoce sobre los viajes realizados a dicha localidad, y sus vivencias.  El Museo Afroperuano de Zaña, presenta los resultados de sus estudios al respecto, con motivo de la celebración el día 4 de junio  de la Cultura Afroperuana en homenaje a la fecha de su natalicio.
Nicomedes llegó  a fines de abril de 1960 a Zaña, cuando tenía cerca de 35 años de edad y ya era conocido por su programa en Radio Nacional, un  libro publicado y algunas presentaciones artísticas teatrales. Ya en 1958  había fundado su conjunto “Cumanana”. Su entrada fuerte inicial ante el público nacional fue por el lado de las décimas y luego desarrolló diversas facetas artísticas. El pueblo de Zaña que cultiva las décimas desde siglos atrás era muy aficionado a escuchar a Nicomedes por la radio y verlo físicamente en el pueblo fue muy emotivo.  
Logramos entrevistar el 18 de Mayo del presente año a Manuel Cabezas Rivas, de 82 años, único sobreviviente de las jaranas y reuniones amicales que tuvo  Nicomedes en Zaña. También tuvimos acceso a una fotografía inédita del decimista con un grupo de zañeros y un artículo del propio Nicomedes que escribió sobre su visita a dicha ciudad. 
Acerca de los primeros momentos de su llegada a Zaña el propio Nicomedes relata lo siguiente: “Mi primera visita fue a las ruinas y mi primer contacto humano fue con el zañero Marcial Sánchez…algunos vecinos en sus puertas me hicieron exclamar con alegre sorpresa: ¡Cuánto negro!, a lo que una anciana nonagenaria me retrucó: “Que va. Estos ya no son negros. Negros los de antes, los de mis tiempos. Esos si eran negros”[1].  En la publicación mencionada se aprecia una fotografía de Nicomedes rodeado de estudiantes al interior del Templo San Agustín. También en dicho artículo el decimista menciona que le impactó mucho en Lima, escuchar a Manuel Quintana “El Canario Negro”, interpretar  la antigua “saña” con un estilo muy especial. Quintana  que fue uno de los mejores cantantes de marinera limeña, estuvo en Zaña a comienzos del siglo XX y fue el primero en interpretar en Lima las antiguos melodías de la ciudad norteña. Escuchar al “Canario Negro” con la famosa fuga ¡A lundero le da! le  impresionó mucho a Nicomedes y por ello se interesó en conocer el pueblo y su historia. 
Manuel Cabezas es uno de los principales guitarristas y cantantes de Zaña, Por tradición familiar se dedica a las artes y es muy valorado  por el pueblo. Logramos localizarlo en su vivienda actual en Chiclayo. Junto a él estaba su vieja guitarra. Nicomedes lo escuchó cantar en Zaña y se hicieron grandes amigos. Él lo acompañaba con su bordoneo en las jaranas zañeras. Recuerda que la primera vez que lo vio vestía camisa blanca y pantalón azul. 

 Una foto histórica
Hay una foto muy valiosa en que aparecen Nicomedes Santa Cruz con Manuel “Cholo” Cabezas, Medardo Caján, (guitarrista, cantante de tristes, yaravíes y decimista), Manuel Oliva Sánchez, (cantante) y un grupo de amigos.  Todos los personajes de la foto fueron identificados, con el apoyo de varias personas mayores de Zaña. La imagen fue registrada por Gregorio Urbina Cabezas en  el  patio interior de  la casa de Manuel Cabezas, ubicada en la Calle San Agustín, cerca al templo del mismo nombre. Las cañas, los carrizos, que enmarcaban los interiores de las viviendas son señales del ambiente rural. 


Foto de |1960. Nicomedes Santa Cruz en Zala (De izquierda a derecha) Medardo Caján Segura (cantante y guitarrista), María Caján Morante, Manuel Oliva Sánchez (cantante), Gualberto Urbina Cabezas, Nicomedes Santa Cruz, Elena Colchado Campaña, Manuel "Cholo" Cabezas (cantante y guitarrista) y su hijo Manuel Cabezas Tarrillo cuando tenía 3 años. Fotografía registrada por Gregorio Urbina Cabezas
Cantares de Nicomedes
Manuel Cabezas dijo que quedó impresionado cuando Nicomedes Santa Cruz les contó en rueda de amigos como hablaban los antepasados afrodescendientes y les dijo así:
“Eco curico callanga
callanga senseburoco
que no se acaba la pena
la mueite etá con nosotros
malamba sensecurore
a mueito e murió toito
me acuné curico”.
Tanto le gustó a Manuel cabezas escuchar estas palabras que se las grabó para siempre. También Nicomedes preguntaba, conversaba y recitaba décimas. Quería conocer la música de antaño y la historia del pueblo. 

Jaranas con chicha y platos típicos
Dice Manuel Cabezas que “un día estaba Nicomedes jugando billar en el local de Erasmo Urcia en el Parque principal.  Abel Colchado pasaba por ahí y lo reconoció y de inmediato lo invitó a su casa. En el camino se fueron juntando  más amistades. Nicomedes se alojó varios días en la casa de Abel. Tomaba la chicha de Zaña, los piqueos y las comidas típicas”. En aquellos tiempos los corrales estaban llenos de animales. Los dulces caseros eran verdaderos manjares y los principales platos eran el arroz con chancho, la chanfainita, la salchicha, la rellena y los sabrosos y pequeños tamales.
Las jaranas fueron en las  casas de Abel Colchado, Manuel Cabezas y Medardo Caján. Santa Cruz con mucha soltura recitaba décimas y los demás le contestaban. Pero él siempre preguntaba por el gran decimista zañero Cristian Colchado y quería conocerlo porque le habían hablado mucho de él. 


FOTO DE 2012. Manuel “Cholo” Cabezas, de 82 años,  guitarrista, único artista sobreviviente de las jaranas que tuvo Nicomedes Santa Cruz en Zaña en el año 1960. El “Cholo” Cabezas actualmente reside en Chiclayo y narró al Museo Afroperuano todos los acontecimientos y anécdotas ocurridos en Zaña durante la llegada de Nicomedes. Se hicieron grandes amigos. Cabezas informa que Nicomedes hizo varios viajes a Zaña. (Fotografía Sonia Arteaga ).
Contrapunto de décimas. El zañero Cristian Colchado versus Nicomedes Santa Cruz
Quizá uno de los acontecimientos más importantes de la visita a Zaña fue la controversia  que sostuvo Nicomedes  con Cristian Colchado Zambrano considerado uno de los mejores decimistas del norte del Perú. A nuestro criterio tal vez dicho contrapunto de talentos, fue el último que tuvo don Nico en el Perú, porque como bien se sabe, en Lima él ya no tenía rivales. Fue Nicomedes hasta la casa de don Cristian en la ex hacienda Cayaltí, a unos diez minutos del centro urbano de Zaña para la competencia.
La versión  de Cristian Colchado, que ya hemos publicado en el libro “La Otra Historia” es la siguiente: “Nicomedes vino aquí. Estuvo en la casa sentado ahí. Yo estaba echado en mi cama. Vinieron ellos a San Agustín a filmar una película. Mi hijita me dice ha venido un negro a verte. Buenas tardes le dije…Me dijo yo soy Nico, trece años lo estoy buscando…yo le dije yo soy Cristian”. Luego indica que Nicomedes le preguntó cuantas décimas tienes y Cristian  le respondió 204… “Una y otra le dije…también el negro me contestaba”. Nicomedes  quedó impresionado de la sabiduría y arte de Cristian Colchado. No se pudo saber quien ganó el contrapunto, porque no había juez. La controversia habría durado cerca de tres horas. Es que el repertorio de ambos era muy surtido. Cristian dominaba el canto a lo  humano y el canto a lo divino alto. Tenía décimas de desafío.

Nicomedes en Zaña también escuchó recitar décimas a otros artistas populares. Cuatro de ellas están incluidas en su libro clásico “La Décima del Perú” publicada en 1977 citando a los autores.  Medardo Caján verseó aquellas tituladas “En mi casa tengo un loro” y “Discutían los metales”. Por su parte    Abel Colchado recitó. “Cuando en el agua se escriba” y “Una camisa sin mangas”. Todo ello está en la obra mencionada.

Tristes y yaravíes interpretados en Zaña
Los especialistas en música que llegan a Zaña se sorprenden al escuchar tristes y yaravíes interpretados por afrodescendientes y mestizos. La presencia de migrantes indígenas se ha intensificado en Zaña desde fines del siglo XIX y uno de sus principales aportes culturales ha sido los cantos de profundo dolor. En el ya citado artículo de La Industria relata Nicomedes “Y empezaron los tristes y las verseadas; aquellos cantando cuitas amorosas y éstos relatando crímenes pasionales, leyendas de guapos y bandoleros o protestando airadamente la sistemática rapiña que la Hacienda “Cayaltí” venía haciendo de todas las parcelitas de los zañeros”. Relata el artista limeño “Luego cantaron a dúo Caján y Colchado un doliente triste que nos aguó los ojos y puso en nudo en los corazones”.

La percusión en Zaña “checo” y cajón
En el artículo publicado en Chiclayo en 1977, Nicomedes Santa Cruz hizo referencia al checo, tomando en cuenta el testimonio del escritor José Mejía Baca publicado en “El Comercio” en 1938.
Ya en la década del 40 el cajón había llegado a Zaña y los mejores intérpretes fueron Pedro Ortega y Medardo “Tana” Urbina.  Según relata Manuel Cabezas durante la visita a Zaña, en 1960 Nicomedes conoció al famoso “Tana”, uno de los mejores percusionistas del norte. De esa forma tuvo la oportunidad de escuchar el estilo incomparable del músico zañero de tocar cajón. 

La escena de las lavanderas del río
Nicomedes Santa Cruz, fue hasta la casa de don Juan Leyva, otro cantante y decimista zañero. El poeta limeño le preguntaba sobre las lavanderas en el río. Al respecto Leyva le respondió que era una costumbre muy antigua y lo acompañó hasta el río y le presentó a una de ellas que precisamente estaba secando la ropa al sol.  Como ustedes podrán apreciar esta anécdota  resulta interesante porque el tema de las lavanderas en Lima estaba asociado a los “callejones de un solo caño”. Y esa era una diferencia con el mundo rural de Zaña, en donde la vestimenta se lavaba en el río usando grandes checos o calabazos partidos por la mitad como recipientes. 

Santa Cruz ante afrodescendientes, andinos y asiáticos
Nicomedes debió haberse sorprendido al encontrar en Zaña a personas procedentes de África, de los Andes y de Asia. Es que todos ellos habían formado parte de la mano de obra de las haciendas vecinas. Un descendiente de chino Antero Balarezo, estuvo en las jaranas e improvisó versos delante del visitante limeño. En una crónica poética del “chino Antero” relata algunos momentos de la estadía del poeta limeño en Zaña a quien él le llamaba “El bigotón”. 

El aporte de Nicomedes a Zaña
El aporte principal de Nicomedes es la difusión de las artes del pueblo de Zaña en libros, artículos y producciones discográficas. Ha reivindicado la antigua melodía de la canción “saña”, que era más alegre y frenética, tomando en cuenta el testimonio del “Canario Negro”. También escribió algunos artículos sobre el “lundú”, el “lundero” y el origen del tondero temas que han generado polémicas hasta el día de hoy. En 1963 escribió en el diario “Expreso” un  artículo titulado “Al undero le da ¡Saña!”. Esta frase sigue siendo un misterio para muchos especialistas. En el álbum “Cumanana” de 1964 dedica una sección a dicha ciudad e incluye fotografías de los templos coloniales Nicomedes en una de sus mejores décimas titulada “Ritmos Negros del Perú” menciona el canto de “saña”:
En la plantación de caña
nació el triste socabón 
en el trapiche de ron
el negro cantó la saña.

Huellas del caminar de Nicomedes
Hace ya cincuenta años Nicomedes estuvo recorriendo los vestigios coloniales de la antigua ciudad de Zaña, rodeada de vegetación, conoció el río del mismo nombre, estuvo caminando en  las calles San Agustín, Real, Independencia y fue hasta la famosa casa-hacienda de Cayaltí en busca de un rival en décimas. Conoció a la mayoría de artistas de Zaña como “Tana”, Leyva, Abel Colchado, Cristian Colchado, “Cholo” Cabezas, Manuel Oliva Medardo Caján, y Antero Balarezo. Y tuvo la oportunidad de dialogar con Marcial Sánchez, quien conocía la historia oral del pueblo. Hizo amistad con Fidel Gamarra Reaño y Gualberto Urbina. Aquella casa del viejo Abel Colchado, donde se alojó Nicomedes en 1960, en la calle Independencia, está intacta tan igual que en aquellos  días en que fue su morada. El único artista sobreviviente de esta historia es Manuel Cabezas y la guitarra que lo acompañó toda la vida. Él supo conservar la foto y los recuerdos que hoy presentamos en homenaje al nacimiento de Nicomedes Santa Cruz que fue el 4 de junio de 1925.

FOTO DE LA INDUSTRIA. Imagen publicada por el diario La Industria el 17 de febrero de 1977 en su Revista “Lundero”. Se aprecia a Nicomedes Santa Cruz recitando décimas en el claustro del antiguo templo de San Agustín en Zaña, mientras el público presta atención. Esta foto ilustra un artículo de Nicomedes titulado” La Villa Santiago de Miraflores de Zaña”.



[1] Artículo publicado en La Industria de Chiclayo- el 17 de febrero de 1977